La madrugada de este sábado Estados Unidos bombardeó Venezuela, atacando Caracas y el puerto de La Guaira, además de que el presidente estadounidense, Donald Trump anunció la captura de Nicolás Maduro.

De acuerdo a información de medios internacionales, los bombardeos con drones comenzaron alrededor de las 2:00 horas de la madrugada, tiempo de Venezuela, cuando se comenzaron a escuchar explosiones en el Caracas, al tiempo que helicópteros sobrevolaban la capital venezolana.

Videos difundidos a través de redes sociales mostraron las explosiones en Caracas, así como helicópteros sobrevolando la ciudad. Asimismo, se pudo observar a ciudadanos corriendo por las calles durante el ataque de las fuerzas armadas de Estados Unidos.

Tras conocerse el ataque de Estados Unidos varios países reaccionaron, como Colombia y México, que rechazaron la intervención militar, mientras que Argentina y Ecuador se mostraron a favor.

Durante la mañana, en Caracas y otras ciudades de Venezuela, se observó a ciudadanos salieron a las calles, tanto para manifestarse a favor como en contra de la intervención militar.

Desde 1989, cuando Estados Unidos atacó Panamá y capturó a Antonio Noriega, acusado de crimen organizado y tráfico de drogas, no se había registrado una invasión armada a un país latinoamericano.

México rechaza ataque

El Gobierno de México condenó y rechazó enérgicamente las acciones militares ejecutadas unilateralmente en las últimas horas por fuerzas armadas de los Estados Unidos de América contra objetivos en territorio de la República Bolivariana de Venezuela, en clara violación del artículo 2 de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

“Con base en sus principios de política exterior y en su vocación pacifista, México hace un llamado urgente a respetar el derecho internacional, así como los principios y propósitos de la Carta de la ONU, y a cesar cualquier acto de agresión contra el gobierno y pueblo venezolanos.

América Latina y el Caribe es una zona de paz, construida sobre la base del respeto mutuo, la solución pacífica de las controversias y la proscripción del uso y la amenaza de la fuerza, por lo que cualquier acción militar pone en grave riesgo la estabilidad regional”, señaló.

México reiteró que el diálogo y la negociación son las únicas vías legítimas y eficaces para resolver las diferencias existentes, por lo que reafirmó su disposición a apoyar cualquier esfuerzo de facilitación del diálogo, mediación o acompañamiento que contribuya a preservar la paz regional y evitar una confrontación.

Llamó también a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a actuar inmediatamente para contribuir a la desescalada de las tensiones, facilitar el diálogo y a generar condiciones que permitan una solución pacífica, sostenible y conforme al derecho internacional.