Querétaro, Qro., 30 de abril de 2026.- El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó este miércoles cargos penales contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como contra otros funcionarios y exfuncionarios del estado, por su presunta colaboración con el Cártel de Sinaloa.

Los acusados, todos ex o actuales servidores públicos de alto nivel en Sinaloa, habrían conspirado con líderes del grupo criminal para facilitar el tráfico de grandes cantidades de narcóticos hacia Estados Unidos, a cambio de sobornos y respaldo político.

La acusación también señaló que los “Chapitos”, hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, habrían intervenido en el proceso electoral que llevó a Rocha al poder en 2021, mediante secuestros e intimidación de rivales políticos. A cambio, ya en funciones, el mandatario habría sostenido reuniones con miembros del grupo criminal y ofrecido protección a sus operaciones.

El anuncio fue realizado por el fiscal federal del Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, junto con el administrador de la Administración para el Control de Drogas, Terrance C. Cole. El caso quedó asignado a la jueza federal Katherine Polk Failla.

Junto al gobernador fueron acusados el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil; el senador Enrique Inzunza Cazárez; y el exsecretario estatal Enrique Díaz Vega. También figura Dámaso Castro Zaávedra, quien presuntamente recibía pagos mensuales de aproximadamente 11 mil dólares del cártel para filtrar información y evitar detenciones.

Uno de los casos más graves es el de Juan Valenzuela Millán, alias “Juanito”, acusado del secuestro y asesinato de una fuente confidencial de la DEA y un familiar en octubre de 2023. Según la acusación, ambas víctimas fueron torturadas por su presunta colaboración con la investigación. Millán es el único que enfrenta cadena perpetua obligatoria. Completan la lista Marco Antonio Almanza Avilés, Alberto Jorge Contreras Núñez, Gerardo Mérida Sánchez y José Antonio Dionisio Hipólito.